Entro en crisis existencial al observar el futuro que vislumbran los dueños del mundo para una parte de la población mundial (para ellos, toda la humanidad). ¿Dónde quedarán las relaciones humanas, el contacto físico? Si la idea es cortar en lo absoluto el contacto entre humanos lo están logrando y su objetivo parece ir viento en popa. No hace falta ir años adelante para imaginar cosas que las tecnologías de la información y la comunicación harán sobre la población. Hoy, en el canal MTV, hay un programa llamado "catfish: mentiras en la red" que trata sobre las relaciones amorosas que tienden las personas en la web. La gente se enamora ciegamente (literalmente) por internet, aunque no conozcan físicamente a la persona que está al otro lado, han sucedido casos donde incluso la foto o perfil de la otra persona es totalmente falso, entonces, se enamoran de imágenes, palabras, no realmente de la persona, terminan haciendo lo que Nietzsche advertía: que adoramos tanto el deseo y lo idealizamos tanto, que olvidamos al objeto del deseo en sí mismo. ¿nos estaremos volviendo platónicos? Las más grandes mentiras, manipulaciones y amores están hoy en el casino global de la red, desde la felicidad para toda la vida, hasta el fracaso sentimental más grave que pueda sufrir una persona son parte de esa realidad virtual en el 2013. Arrastramos y arrastraremos una fe ciega a la tecnología, ¿como es posible que hallamos llegado a tal punto de confiar totalmente en algo que nos deshumaniza y nos utiliza? Günther Anders lo planteó muy claro el siglo pasado: la máquina y técnica hizo obsoleto al hombre. Más allá de "facilitar la vida" nos vuelve esclavos, autómatas, todo acomodado siempre a la lógica de la economía, todas estas "facilidades" tecnológicas son para hacer que tengas más tiempo para dedicarle a la producción y el trabajo, la máquina ve a los niños, los juguetes sexuales reemplazan las relaciones sexuales físicas (¿cuartos oscuros en las empresas y fábricas, para tener satisfacción sexual "efectiva y rápida" en el mismo lugar de trabajo y evitar así ir a casa o tener una relación con otra persona?), el amor (como ya vimos con el ej de MTV) está en línea, se ama, se sufre y se vive la vida en línea. ¿Sabremos en algunos años lo que es salir a caminar de la mano a mirar un atardecer? ¿Sabremos lo que es un árbol real y no virtual?
Desde el momento en el que algo se convierte en idea ya es potencialmente desarrollable, y su futuro será verse convertida en material, ya que representa el reto humano de ir cada vez más allá en busca de la siguiente superación. No tan lejano al analisis sobre la cultura y conducta del video juego. Pequeños veiamos los Supersónicos y veiamos al futuro como algo lejano, inimaginable que se plasmaba solo en el imaginario caricaturesco lleno de fantasia. Desde hace unos años la cultura del Supersónico ya quedó regazada y los inventos que realizan las compañías dueñas del entretenimiento, la tecnología, el trabajo virtual, etc... han hecho que cada idea fetal se convierta en verbo en función del mejoramiento de la calidad de vida del ser humano. La pregunta es, cual ser humano? porque evidentemente no todos tienen las posibilidades ni las realidades de tener el estilo de vida virtual, imperativo y cómodo que se nos vende en la publicidad d eun teléfono, una máquina o una computadora... Cual es la posición economica de esa familia del video? No creo que el papá sea chofer de bus, ni que la mamá sea sólo ama de casa... entonces, hacia quién va dirigido ese estilo de vida? Evidentemente a los pocos dueños del dueño, que marcan cada vez más con sus ideas la diferencia abismal entre las clases sociales, entre los privilegiados y los desposeidos. Y para apoyar lo anterior, hago recuerdo de la expresión de un migrante en un video visto semanas atrás "Me siento culpable por ser latina"...
Tienen razón Julio y Mau, es una realidad que nos invade, y que nos deja prácticamente sin alternativas, en un mundo “tecnologizado”, quien se resista al cambio podría resultar arcaico y disociado. Y es que la idea que nos venden de modernidad, facilidad, eficacia y eficiencia en el tiempo y el espacio, (desde la perspectiva más simple, y no desde el punto de vista ontológico para hacerlo más entendible), es la de maximizar nuestro bienestar general, pero más bien, hemos ido dejando atrás nuestra esencia de seres humanos, que necesitan de compartir, de afecto, de pertenencia, etc., y eso se logra a partir de las relaciones con otras personas que han sido desplazadas por la tecnología, y podríamos mencionar el tiempo que demandan y que extraen de las personas sin que estas se den cuenta siquiera, o en la salud, en el hecho de que todo lo podemos tener con un simple clic, con el más leve movimiento, y hago referencia aquí de la película de Wall-e, en donde las personas no tenían la noción de que podría existir otra alternativa. Definitivamente estamos perdiendo lo más importante de nuestras vidas, nuestra razón de ser, pues las cosas más bellas, se encuentran en las cosas más simples, aunque resulte cliché, y no quiero decir que no debamos utilizar los recursos tecnológicos, que son de mucha utilidad, sino que debemos hacerlo sin perder la vida en ello.
Entro en crisis existencial al observar el futuro que vislumbran los dueños del mundo para una parte de la población mundial (para ellos, toda la humanidad). ¿Dónde quedarán las relaciones humanas, el contacto físico? Si la idea es cortar en lo absoluto el contacto entre humanos lo están logrando y su objetivo parece ir viento en popa. No hace falta ir años adelante para imaginar cosas que las tecnologías de la información y la comunicación harán sobre la población. Hoy, en el canal MTV, hay un programa llamado "catfish: mentiras en la red" que trata sobre las relaciones amorosas que tienden las personas en la web. La gente se enamora ciegamente (literalmente) por internet, aunque no conozcan físicamente a la persona que está al otro lado, han sucedido casos donde incluso la foto o perfil de la otra persona es totalmente falso, entonces, se enamoran de imágenes, palabras, no realmente de la persona, terminan haciendo lo que Nietzsche advertía: que adoramos tanto el deseo y lo idealizamos tanto, que olvidamos al objeto del deseo en sí mismo. ¿nos estaremos volviendo platónicos? Las más grandes mentiras, manipulaciones y amores están hoy en el casino global de la red, desde la felicidad para toda la vida, hasta el fracaso sentimental más grave que pueda sufrir una persona son parte de esa realidad virtual en el 2013. Arrastramos y arrastraremos una fe ciega a la tecnología, ¿como es posible que hallamos llegado a tal punto de confiar totalmente en algo que nos deshumaniza y nos utiliza? Günther Anders lo planteó muy claro el siglo pasado: la máquina y técnica hizo obsoleto al hombre. Más allá de "facilitar la vida" nos vuelve esclavos, autómatas, todo acomodado siempre a la lógica de la economía, todas estas "facilidades" tecnológicas son para hacer que tengas más tiempo para dedicarle a la producción y el trabajo, la máquina ve a los niños, los juguetes sexuales reemplazan las relaciones sexuales físicas (¿cuartos oscuros en las empresas y fábricas, para tener satisfacción sexual "efectiva y rápida" en el mismo lugar de trabajo y evitar así ir a casa o tener una relación con otra persona?), el amor (como ya vimos con el ej de MTV) está en línea, se ama, se sufre y se vive la vida en línea. ¿Sabremos en algunos años lo que es salir a caminar de la mano a mirar un atardecer? ¿Sabremos lo que es un árbol real y no virtual?
ResponderEliminarDesde el momento en el que algo se convierte en idea ya es potencialmente desarrollable, y su futuro será verse convertida en material, ya que representa el reto humano de ir cada vez más allá en busca de la siguiente superación. No tan lejano al analisis sobre la cultura y conducta del video juego.
ResponderEliminarPequeños veiamos los Supersónicos y veiamos al futuro como algo lejano, inimaginable que se plasmaba solo en el imaginario caricaturesco lleno de fantasia.
Desde hace unos años la cultura del Supersónico ya quedó regazada y los inventos que realizan las compañías dueñas del entretenimiento, la tecnología, el trabajo virtual, etc... han hecho que cada idea fetal se convierta en verbo en función del mejoramiento de la calidad de vida del ser humano. La pregunta es, cual ser humano? porque evidentemente no todos tienen las posibilidades ni las realidades de tener el estilo de vida virtual, imperativo y cómodo que se nos vende en la publicidad d eun teléfono, una máquina o una computadora...
Cual es la posición economica de esa familia del video? No creo que el papá sea chofer de bus, ni que la mamá sea sólo ama de casa... entonces, hacia quién va dirigido ese estilo de vida? Evidentemente a los pocos dueños del dueño, que marcan cada vez más con sus ideas la diferencia abismal entre las clases sociales, entre los privilegiados y los desposeidos. Y para apoyar lo anterior, hago recuerdo de la expresión de un migrante en un video visto semanas atrás "Me siento culpable por ser latina"...
Tienen razón Julio y Mau, es una realidad que nos invade, y que nos deja prácticamente sin alternativas, en un mundo “tecnologizado”, quien se resista al cambio podría resultar arcaico y disociado.
ResponderEliminarY es que la idea que nos venden de modernidad, facilidad, eficacia y eficiencia en el tiempo y el espacio, (desde la perspectiva más simple, y no desde el punto de vista ontológico para hacerlo más entendible), es la de maximizar nuestro bienestar general, pero más bien, hemos ido dejando atrás nuestra esencia de seres humanos, que necesitan de compartir, de afecto, de pertenencia, etc., y eso se logra a partir de las relaciones con otras personas que han sido desplazadas por la tecnología, y podríamos mencionar el tiempo que demandan y que extraen de las personas sin que estas se den cuenta siquiera, o en la salud, en el hecho de que todo lo podemos tener con un simple clic, con el más leve movimiento, y hago referencia aquí de la película de Wall-e, en donde las personas no tenían la noción de que podría existir otra alternativa. Definitivamente estamos perdiendo lo más importante de nuestras vidas, nuestra razón de ser, pues las cosas más bellas, se encuentran en las cosas más simples, aunque resulte cliché, y no quiero decir que no debamos utilizar los recursos tecnológicos, que son de mucha utilidad, sino que debemos hacerlo sin perder la vida en ello.