Describir la realidad es la misión primordial de los medios de comunicación, asimismo, explicar los hechos de manera transparente, tal como, se indica en el video, debería ser el informar, crear pluralismo de opiniones y debate político.
Es decir, ostentan un rol preponderante, en la sociedad puesto que son los encargados de informar hechos o acontecimientos de interés social empero, responden a intereses empresariales y políticos, no son ni neutros u objetivos, según Chomsky y Herman, actúan como sistema de transmisión de mensajes y símbolos, inculcando los valores, creencias y códigos de comportamiento.
Es por esto, que los movimientos "anti" son presentados como manifestaciones violentas distorsionando sus propósitos y fines, así deben ser considerados, con el fin de eliminar las resistencias que estos puedan generar.
Concuerdo en que es un desafío importante para periodistas que se resisten, representantes de estas manifestaciones de movilización social civil el lograr credibilidad, ante estructuras de persuasión como lo son los medios de comunicación...
Coincido con vos, Carolina, en tanto los movimientos "anti" son criminalizados como bien apunta Mattelart, lo cual es una forma parcializada de comunicar los hechos. No obstante, quisiera anotar dos aspectos que debemos tomar en cuenta según mi humilde experiencia: 1. La existencia no de una realidad sino de realidad/es. ¿Existe como tal la visión objetiva de nuestro mundo? En mi opinión, no existe, pero podemos intentar más que una neutralidad pasiva, una interpretación de esas realidades para gestionar debate y 2. El uso de descripción, el cual considero un concepto que se nos queda algo corto al relacionarlo con el papel de los medios informativos/comunicativos. Ambos aspectos son transcendentales para cuestionarnos a lo interno y en nuestro trabajo como investigadores sociales.
Varios elementos quiero rescatar: - Medios de comunicación como educación normalizadora. - Imagen creíble como careta de intereses políticos. - Pasividad del espectador social.
Me parece que el papel de los medios de comunicación funciona como mecanismo de poder en el que el sistema político/empresarial canaliza las estrategias comunicativas para envolver, atrapar, cegar, ensordecer, mutilar, castrar y maquillar la realidad ante los ojos de la sociedad expectante al TV durante sus posibilidades matutinas, vespertinas o bien "a cada hora".
El poder se manifiesta de diversas formas según Foucault, y dichas manifestaciones en el cotidiano se expresan de maneras no estereotipadas sino sutiles y creíbles.
La voz del opresor no es grave ni derrumbante; la imagen del opresor no es grotesca ni aterradora... La voz e imagen del opresor es suave, contundente y creíble acompañada de saco y corbata, elegancia y una transparencia notable a simple vista; sin embargo es necesario acercarse al TV para comprender que esa imagen vista muy muy de cerca no es más que manchas filtradas.
Se normaliza la reacción de aceptar la información recibida por determinados personajes populares de los medios de comunicación. Si me lo dice Pilar Cisneros es válido, pero si me lo dice una No Pilar Cisneros entonces dudo. Al final de cuentas son solo personajes, con guión aprendido, con caretas técnicas y con modulación exacta en la interpretación la cual es remunerada.
Dentro de mi área artística he tenido experiencia en el contacto directo con grupos sociales y es evidente el patrón conductual manifestado en el no involucramiento de los "problemas de otros" casi con el pensar de "a mí no me pasa" u "otros lo solucionarán", dicha pasividad revela no sólo información manejada por dichas personas, sino también la idea de que "otros" son los encargados de defender las injusticias sociales.
Cosas puntuales, se decide no ir a la marcha porque otros ya van a manifestarse por él o ella.
En general, restarle importancia a las problemáticas sociales inmediatas considero es consecuencia del efecto hipnótico que generan los medios de comunicación.
Julio, desde tu experiencia laboral, ¿cuáles son alternativas a esa educación normalizadora y a esa tan aletargadora pasividad del espectador social? Mattelart apuesta a “una dosis de creatividad” ¿qué opinas?...
Quisiera referirme a dos puntos. El primero en relación con la censura y autocensura en los medios. Las “reglas de juego” están dadas por los “amos de los medios” y de ahí que sus estrategias discursivas respondan a los intereses de un reducido grupo de empresarios y adinerados. Las formas de contar los eventos pasan por filtros bien parcializados. Un ejemplo en AL sucedió en la República Bolivariana de Venezuela durante el golpe de estado en 2002. Mientras cientos de venezolanos descendían de los cerros para exigir a su Presidente electo democráticamente, cadenas como CNN en español, TVE, Venevisión entre otros, pasaban programas simplones o en el mejor de los casos se referían a una dimisión del presidente Chávez. En ese momento ni Facebook ni Twitter estaban de moda, así que nos tocó esperar que televisora de Chile realmente dijera lo que pasaba. Este hecho fresco en mi memoria, es para el grueso de la población ajeno. En la última década la figura de Chávez y la Revolución Bolivariana nos llegan con un tapiz bien turbio, lo cual distorsiona varios hechos relevantes como los programas sociales que han hecho que incluso organismos como PNUD reconozcan a Venezuela como una nación en lucha contra la pobreza. Más allá de si se está en contra o no de lo que pasa allá en el sur, es necesario que los medios tradicionales costarricenses dejen de reproducir lo que la cadena de T. Turner y otras quieren que veamos. Como comenta Mattelart, está censura y autocensura es un pretexto para criminalizar la opinión contraria. El segundo punto se refiere al trabajo periodístico. En no pocas ocasiones y ante nuestro disgusto por el actuar diario de las cadenas de noticias, olvidamos que los periodistas y las periodistas son también asalariados y como Mattelart también reconoce, hay todavía bastantes periodistas que conservan la ética de reconocer la opinión contraria. En definitiva, debemos parafraseando como lo hace Mattelart a Bourdieu, apostar a cambiar las reglas del juego, ya que la cancha está tomada.
Me parece importante rescatar varios aspectos que Mattelart explica en este video. El primero es el tema de la censura, conforme va creciendo la capacidad de que cada vez más personas se puedan informar de la situación actual del mundo, las grandes potencias bajo la excusa de la seguridad nacional e internacional (guerra contra el terror), especialmente después de los atentados de 9/11, se están enfocando en buscar la manera de tergiversar la información, los hechos y acontecimientos que ocurren y que claramente afectan su posición e imagen dentro de la sociedad internacional. El hecho de que censuren en internet el acceso a cierto tipo de imágenes, videos, fotos, documentales, artículos periodísticos y demás sobre temas de "intervenciones humanitarias", hambrunas, genocidios, entre otros, deja claro que ésta es una herramienta muy poderosa de control y dominio (por ello deben manipularla ellos primero), que en tiempos de guerra (estado de excepción) como los actuales, facilita la movilización global de masas, disidentes y grupos opositores a este desastre neoliberal. Esto es lo que en el fondo me parece, preocupa a los países que en estos momentos se encuentran librando luchas en Asia, África, Medio Oriente, etc. Está la paradoja ideológica que para ellos se está convirtiendo con un gran problema y es: libertad y democracia vs control total individual. Los discursos oficiales de occidente sobre la libertad de expresión, la democracia y el mundo de las maravillas chocan fuertemente con la realidad de sus mecanismos de acción político-económico-militares. Y es que parece ser que la división dicotómica de la realidad que Platón planteaba entre mundo de las ideas (perfecto) y mundo material (imperfecto), hace mella profunda en la sociedad occidental actual y al mejor ejemplo de la famosa alegoría de la caverna de este filósofo, existen grandes masas que creen ciegamente en los discursos oficiales y en la información tergiversada que encuentran en la red, lo que en el mito de Platón equivaldría a todos y todas aquellas que se encuentran dentro de la caverna viendo las sombras y creyendo que son la verdad absoluta, ya que nunca han conocido otra que no sea esa y en la era tecnológica, mucha de la información que van a encontrar va a estar muy manipulada, haciéndoles de esta manera una reafirmación falaz sobre la veracidad de las sombras. Esto es un grave problema debido a que en la enseñanza de Platón, algunos prisioneros (ciber-esclavos modernos) terminan saliendo y dándose cuenta de que eso no era cierto, parecía como un despertar a la vida misma (lo que hoy equivaldría a un despertar a la realidad mundial y salir del sueño neoliberal), hoy, tristemente esas mayorías están saliendo de una caverna y entrando en otra, con una gran base sólida sustentada en la mentira maestra de que ya han alcanzado la "iluminación", lo que me lleva a reafirmar aquella frase de Martin Luther King que decía "Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda". Nunca hay que olvidar que los que se encargan de dirigir y detentar el poder mundial están pensando a plazos de 50 y 100 años, así que no es de extrañarse que cada vez que "descubramos" algo tecnológico e innovador que sirva para sostener la falacia de la libertad en el siglo XXI, hay que estar seguros de que no es ninguna salida de la caverna o vestigios de libertad, sino una simple transición de una a otra. Si viene de ese poder dominante, la regla (que es casi un imperativo categórico) es desconfiar.
Parece que lo que estamos viviendo es la cavernización de la era tecnológica, una muy buena herramienta para crear autómatas, cabezas cerradas y por otro lado, una buena oportunidad para crear alternativas interesantes de cambio, disidencia y resistencia global.
Coincido en esto último con vos, como vemos el "deber ser" de los medios de comunicación v.s. intereses políticos y económicos.
Aquí el asunto es que su desviación en favor del discurso de la seguridad y guerra preventiva por medio de la censura, son elementos que este autor retoma para evidenciar un fenómeno ya expuesto por Castells en vídeos anteriores y que se manifiesta en el telediario o noticias, pero también en radio, prensa e Internet y que responden responden a lo que Mattelard llama la obsesión de por la seguridad nacional, que es una "seguridad de asegurarse" recursos económicos, naturales, perpetuando el dominio, como lo comentaste en la clase del lunes.
Considero que esta función que cumplen en la actualidad los medios de comunicación e información, también permiten la movilización de sectores que exigen respuestas y generan cambio.
Resistencias como los movimientos sociales, los cuales han cambiado de naturaleza y según el autor, han girado hacia la necesidad de observar los fenómenos a escala global, a pensar y querer otra sociedad,en este sentido las tecnologías de información y comunicación cumplen un papel importante en este cambio siempre y cuando las acciones generadas repercutan en la cotidianidad y se repliquen en la realidad física, las calles,el trabajo, la comunidad.
Coincido con ustedes compañerxs, en la trascendencia que los medios de comunicación ha ido teniendo a lo largo del tiempo y con Mattelart en que estos constituyen un engranaje básico de la sociedad. No obstante, la información basada en principios, acordes con el bienestar de las sociedades en general, respeto a la pluralidad de las opiniones, conllevando a debates democráticos, se ha convertido en una quimera, por el hecho de que lo que se gesta en los medios responde a los intereses de los grupos de poder, potenciado y validado a través de la militarización. Es bien sabido la influencia que podrían tener las opiniones sobre ciertos grupos élites, y lo dañinas que éstas podrían resultar para sus intereses, por lo que homogeneizar los discursos de los medios de comunicación se ha convertido en un imperativo, sobre todo a partir del 11-09, en donde se parte de la construcción de un criminal y de la maldad misma en el imaginario de las personas, encarnado en la opinión contraria, en lo “anti”, es decir todo lo que se oponga a los juicios y afirmaciones del grupo hegemónico, por consiguiente solo hay una solución, “la guerra preventiva”, y en consecuencia tenemos la divulgación de escenas, conceptos e ideas supeditadas, que lo que buscan es formar, reformar y uniformar el pensamiento. Sin embargo, estoy de acuerdo con Mattelart cuando menciona , que la producción de la información se hace también en la organización de la sociedad civil, articulación necesaria a través de las movilizaciones, que se transmuta en la dialéctica de la resistencia frente al sistema imperante, y que aunque los cambios no se van a dar de la noche a la mañana, podrían haber cambios a mediano y/o largo plazo, en la medida en que otros estén interesados en redefinir la información en otro proyecto de sociedad más justo, a través de las movilizaciones o cibermovilizaciones sociales.
Describir la realidad es la misión primordial de los medios de comunicación, asimismo, explicar los hechos de manera transparente, tal como, se indica en el video, debería ser el informar, crear pluralismo de opiniones y debate político.
ResponderEliminarEs decir, ostentan un rol preponderante, en la sociedad puesto que son los encargados de informar hechos o acontecimientos de interés social empero, responden a intereses empresariales y políticos, no son ni neutros u objetivos, según Chomsky y Herman, actúan como sistema de transmisión de mensajes y símbolos, inculcando los valores, creencias y códigos de comportamiento.
Es por esto, que los movimientos "anti" son presentados como manifestaciones violentas distorsionando sus propósitos y fines, así deben ser considerados, con el fin de eliminar las resistencias que estos puedan generar.
Concuerdo en que es un desafío importante para periodistas que se resisten, representantes de estas manifestaciones de movilización social civil el lograr credibilidad, ante estructuras de persuasión como lo son los medios de comunicación...
Coincido con vos, Carolina, en tanto los movimientos "anti" son criminalizados como bien apunta Mattelart, lo cual es una forma parcializada de comunicar los hechos. No obstante, quisiera anotar dos aspectos que debemos tomar en cuenta según mi humilde experiencia: 1. La existencia no de una realidad sino de realidad/es. ¿Existe como tal la visión objetiva de nuestro mundo? En mi opinión, no existe, pero podemos intentar más que una neutralidad pasiva, una interpretación de esas realidades para gestionar debate y 2. El uso de descripción, el cual considero un concepto que se nos queda algo corto al relacionarlo con el papel de los medios informativos/comunicativos. Ambos aspectos son transcendentales para cuestionarnos a lo interno y en nuestro trabajo como investigadores sociales.
EliminarVarios elementos quiero rescatar:
ResponderEliminar- Medios de comunicación como educación normalizadora.
- Imagen creíble como careta de intereses políticos.
- Pasividad del espectador social.
Me parece que el papel de los medios de comunicación funciona como mecanismo de poder en el que el sistema político/empresarial canaliza las estrategias comunicativas para envolver, atrapar, cegar, ensordecer, mutilar, castrar y maquillar la realidad ante los ojos de la sociedad expectante al TV durante sus posibilidades matutinas, vespertinas o bien "a cada hora".
El poder se manifiesta de diversas formas según Foucault, y dichas manifestaciones en el cotidiano se expresan de maneras no estereotipadas sino sutiles y creíbles.
La voz del opresor no es grave ni derrumbante; la imagen del opresor no es grotesca ni aterradora... La voz e imagen del opresor es suave, contundente y creíble acompañada de saco y corbata, elegancia y una transparencia notable a simple vista; sin embargo es necesario acercarse al TV para comprender que esa imagen vista muy muy de cerca no es más que manchas filtradas.
Se normaliza la reacción de aceptar la información recibida por determinados personajes populares de los medios de comunicación. Si me lo dice Pilar Cisneros es válido, pero si me lo dice una No Pilar Cisneros entonces dudo. Al final de cuentas son solo personajes, con guión aprendido, con caretas técnicas y con modulación exacta en la interpretación la cual es remunerada.
Dentro de mi área artística he tenido experiencia en el contacto directo con grupos sociales y es evidente el patrón conductual manifestado en el no involucramiento de los "problemas de otros" casi con el pensar de "a mí no me pasa" u "otros lo solucionarán", dicha pasividad revela no sólo información manejada por dichas personas, sino también la idea de que "otros" son los encargados de defender las injusticias sociales.
Cosas puntuales, se decide no ir a la marcha porque otros ya van a manifestarse por él o ella.
En general, restarle importancia a las problemáticas sociales inmediatas considero es consecuencia del efecto hipnótico que generan los medios de comunicación.
Julio, desde tu experiencia laboral, ¿cuáles son alternativas a esa educación normalizadora y a esa tan aletargadora pasividad del espectador social? Mattelart apuesta a “una dosis de creatividad” ¿qué opinas?...
EliminarQuisiera referirme a dos puntos. El primero en relación con la censura y autocensura en los medios. Las “reglas de juego” están dadas por los “amos de los medios” y de ahí que sus estrategias discursivas respondan a los intereses de un reducido grupo de empresarios y adinerados. Las formas de contar los eventos pasan por filtros bien parcializados. Un ejemplo en AL sucedió en la República Bolivariana de Venezuela durante el golpe de estado en 2002. Mientras cientos de venezolanos descendían de los cerros para exigir a su Presidente electo democráticamente, cadenas como CNN en español, TVE, Venevisión entre otros, pasaban programas simplones o en el mejor de los casos se referían a una dimisión del presidente Chávez. En ese momento ni Facebook ni Twitter estaban de moda, así que nos tocó esperar que televisora de Chile realmente dijera lo que pasaba. Este hecho fresco en mi memoria, es para el grueso de la población ajeno. En la última década la figura de Chávez y la Revolución Bolivariana nos llegan con un tapiz bien turbio, lo cual distorsiona varios hechos relevantes como los programas sociales que han hecho que incluso organismos como PNUD reconozcan a Venezuela como una nación en lucha contra la pobreza. Más allá de si se está en contra o no de lo que pasa allá en el sur, es necesario que los medios tradicionales costarricenses dejen de reproducir lo que la cadena de T. Turner y otras quieren que veamos. Como comenta Mattelart, está censura y autocensura es un pretexto para criminalizar la opinión contraria. El segundo punto se refiere al trabajo periodístico. En no pocas ocasiones y ante nuestro disgusto por el actuar diario de las cadenas de noticias, olvidamos que los periodistas y las periodistas son también asalariados y como Mattelart también reconoce, hay todavía bastantes periodistas que conservan la ética de reconocer la opinión contraria. En definitiva, debemos parafraseando como lo hace Mattelart a Bourdieu, apostar a cambiar las reglas del juego, ya que la cancha está tomada.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMe parece importante rescatar varios aspectos que Mattelart explica en este video. El primero es el tema de la censura, conforme va creciendo la capacidad de que cada vez más personas se puedan informar de la situación actual del mundo, las grandes potencias bajo la excusa de la seguridad nacional e internacional (guerra contra el terror), especialmente después de los atentados de 9/11, se están enfocando en buscar la manera de tergiversar la información, los hechos y acontecimientos que ocurren y que claramente afectan su posición e imagen dentro de la sociedad internacional. El hecho de que censuren en internet el acceso a cierto tipo de imágenes, videos, fotos, documentales, artículos periodísticos y demás sobre temas de "intervenciones humanitarias", hambrunas, genocidios, entre otros, deja claro que ésta es una herramienta muy poderosa de control y dominio (por ello deben manipularla ellos primero), que en tiempos de guerra (estado de excepción) como los actuales, facilita la movilización global de masas, disidentes y grupos opositores a este desastre neoliberal. Esto es lo que en el fondo me parece, preocupa a los países que en estos momentos se encuentran librando luchas en Asia, África, Medio Oriente, etc. Está la paradoja ideológica que para ellos se está convirtiendo con un gran problema y es: libertad y democracia vs control total individual. Los discursos oficiales de occidente sobre la libertad de expresión, la democracia y el mundo de las maravillas chocan fuertemente con la realidad de sus mecanismos de acción político-económico-militares. Y es que parece ser que la división dicotómica de la realidad que Platón planteaba entre mundo de las ideas (perfecto) y mundo material (imperfecto), hace mella profunda en la sociedad occidental actual y al mejor ejemplo de la famosa alegoría de la caverna de este filósofo, existen grandes masas que creen ciegamente en los discursos oficiales y en la información tergiversada que encuentran en la red, lo que en el mito de Platón equivaldría a todos y todas aquellas que se encuentran dentro de la caverna viendo las sombras y creyendo que son la verdad absoluta, ya que nunca han conocido otra que no sea esa y en la era tecnológica, mucha de la información que van a encontrar va a estar muy manipulada, haciéndoles de esta manera una reafirmación falaz sobre la veracidad de las sombras. Esto es un grave problema debido a que en la enseñanza de Platón, algunos prisioneros (ciber-esclavos modernos) terminan saliendo y dándose cuenta de que eso no era cierto, parecía como un despertar a la vida misma (lo que hoy equivaldría a un despertar a la realidad mundial y salir del sueño neoliberal), hoy, tristemente esas mayorías están saliendo de una caverna y entrando en otra, con una gran base sólida sustentada en la mentira maestra de que ya han alcanzado la "iluminación", lo que me lleva a reafirmar aquella frase de Martin Luther King que decía "Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda". Nunca hay que olvidar que los que se encargan de dirigir y detentar el poder mundial están pensando a plazos de 50 y 100 años, así que no es de extrañarse que cada vez que "descubramos" algo tecnológico e innovador que sirva para sostener la falacia de la libertad en el siglo XXI, hay que estar seguros de que no es ninguna salida de la caverna o vestigios de libertad, sino una simple transición de una a otra. Si viene de ese poder dominante, la regla (que es casi un imperativo categórico) es desconfiar.
ResponderEliminarParece que lo que estamos viviendo es la cavernización de la era tecnológica, una muy buena herramienta para crear autómatas, cabezas cerradas y por otro lado, una buena oportunidad para crear alternativas interesantes de cambio, disidencia y resistencia global.
EliminarCoincido en esto último con vos, como vemos el "deber ser" de los medios de comunicación v.s. intereses políticos y económicos.
ResponderEliminarAquí el asunto es que su desviación en favor del discurso de la seguridad y guerra preventiva por medio de la censura, son elementos que este autor retoma para evidenciar un fenómeno ya expuesto por Castells en vídeos anteriores y que se manifiesta en el telediario o noticias, pero también en radio, prensa e Internet y que responden responden a lo que Mattelard llama la obsesión de por la seguridad nacional, que es una "seguridad de asegurarse" recursos económicos, naturales, perpetuando el dominio, como lo comentaste en la clase del lunes.
Considero que esta función que cumplen en la actualidad los medios de comunicación e información, también permiten la movilización de sectores que exigen respuestas y generan cambio.
Resistencias como los movimientos sociales, los cuales han cambiado de naturaleza y según el autor, han girado hacia la necesidad de observar los fenómenos a escala global, a pensar y querer otra sociedad,en este sentido las tecnologías de información y comunicación cumplen un papel importante en este cambio siempre y cuando las acciones generadas repercutan en la cotidianidad y se repliquen en la realidad física, las calles,el trabajo, la comunidad.
Coincido con ustedes compañerxs, en la trascendencia que los medios de comunicación ha ido teniendo a lo largo del tiempo y con Mattelart en que estos constituyen un engranaje básico de la sociedad. No obstante, la información basada en principios, acordes con el bienestar de las sociedades en general, respeto a la pluralidad de las opiniones, conllevando a debates democráticos, se ha convertido en una quimera, por el hecho de que lo que se gesta en los medios responde a los intereses de los grupos de poder, potenciado y validado a través de la militarización.
ResponderEliminarEs bien sabido la influencia que podrían tener las opiniones sobre ciertos grupos élites, y lo dañinas que éstas podrían resultar para sus intereses, por lo que homogeneizar los discursos de los medios de comunicación se ha convertido en un imperativo, sobre todo a partir del 11-09, en donde se parte de la construcción de un criminal y de la maldad misma en el imaginario de las personas, encarnado en la opinión contraria, en lo “anti”, es decir todo lo que se oponga a los juicios y afirmaciones del grupo hegemónico, por consiguiente solo hay una solución, “la guerra preventiva”, y en consecuencia tenemos la divulgación de escenas, conceptos e ideas supeditadas, que lo que buscan es formar, reformar y uniformar el pensamiento.
Sin embargo, estoy de acuerdo con Mattelart cuando menciona , que la producción de la información se hace también en la organización de la sociedad civil, articulación necesaria a través de las movilizaciones, que se transmuta en la dialéctica de la resistencia frente al sistema imperante, y que aunque los cambios no se van a dar de la noche a la mañana, podrían haber cambios a mediano y/o largo plazo, en la medida en que otros estén interesados en redefinir la información en otro proyecto de sociedad más justo, a través de las movilizaciones o cibermovilizaciones sociales.